Sin categorizar

Peonias: un símbolo que siempre me acompaña

Es difícil llamarse Peony (peonia) y no interesarse un poco por la mitología y simbolismos que rodean a esta flor que, además de darme nombre, se ha convertido en un proyecto personal y profesional.

La peonia es una hermosa flor, “una rosa gigante sin espinas”, tal y como la describieron los viajeros europeos que la vieron por primera vez en China hace tres siglos, que suma más de 3.000 tipos en todo el mundo en una no menos extensa variedad de colores, del blanco brillante al negro, pasando por el rosa empolvado y el fucsia. La peonia simboliza además tanto fuerza como singularidad, puesto que puede crecer en condiciones adversas pero solo nos regala sus flores durante unas pocas semanas.

Por eso siento que mi nombre fue un regalo de mi madre, un deseo de suerte y prosperidad por su parte. No en vano, la peonia llegó a alcanzar la categoría de flor imperial en China. En el país de mis antepasados, el arbusto recibe el nombre de Fu Gui que significa “rico y honorable” pero también podría traducirse como “encantador y bonito”. Aunque en la China imperial no solo se veneraba su belleza sino sus propiedades. Se han encontrado escritos que hablan de sus raíces como una poción de amor pero también de efectos más mundanos sobre nuestra salud. Se habla de sus propiedades para “apaciguar el hígado” y “nutrir la sangre”, pero también “calmar el dolor”. Al parecer, las propiedades de la flor también pueden encontrarse en los mitos clásicos donde también se destacan sus propiedades medicinales.

Los beneficios de la planta se han asociado tradicionalmente con las mujeres, puesto que es una planta que, se dice, regula el ciclo y alivia los dolores menstruales. Es además un ingrediente ligado a la belleza, ya que desde siempre se le han atribuido propiedades antienvejecimiento. Otras virtudes de esta flor es su capacidad para calmar los nervios y estabilizar el estado de ánimo. Tanto es así, que se ha usado durante siglos para “prevenir” las pesadillas y asegurar un sueño profundo y reparador…
Aunque lo más importante es que es, simplemente, una flor hermosa y perfumada que, con la llegada del buen tiempo, no puede faltar ni en mi casa ni en los salones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *